Rústica acogedora y agradable invita a vivir en contacto permanente con la madera. De ahí que esté compuesta por colores cálidos y naturales, con el sabor de lo auténtico de la tierra.
Se trata de una amplia habitación, ubicada en la primera planta, que dispone de dos confortables camas de 90, televisor de pantalla plana y maravillosas vistas hacia la montaña y el pueblo.